:: jueves 24 julio 2008 · 10:10:02 :: viajarapie ::
es importante recordar que la comida liofilizada que se vende para uso en montaña no tiene nada de mágica y que, en esencia, es la misma cosa que los platos de pasta o arroz que se venden en el supermercado o que la pasta de toda la vida (la bolsa de 500 gr. de macarrones marca "gallo"). Todas estas cosas se pueden cocinar también echando agua caliente y dejando reposar un rato.
la comida liofilizada "de montaña" es más cara y justifica su diferencia de precio porque suele estar más rica, ser más equilibrada y tener más ingredientes pero lo que quiero decir es que no tiene nada especial que le haga poderse cocinar en el propio sobre. Esto se puede hacer, ya digo, con los sobres del supermercado (los de maggi y todos esos), con el puré de patatas del mismo supermercado (que también está liofilizado), con las verduras deshidratadas que también venden en el supermercado (para hacer sopas o ensaladas), con la pasta de toda la vida (que también está deshidratada) y, básicamente, con cualquier alimento deshidratado o liofilizado, de los que los supermercados están llenos. Se puede cocinar en sobre si el producto ya viene guardado en sobre o, si no, en cualquier cazo o envase, que conviene aislar del exterior para que conserve mejor el calor. Yo suelo usar una botella platypus vieja recortada, la envuelvo en una funda hecha de aislante de parabrisas de coche (pero se puede usar cualquier aislante: forro polar, lana... cualquier cosa que aísle). Mejor evitar un envase metálico (un cazo) porque pierde calor demasiado rápido. Lógicamente, para cocinar así se usa mucha menos agua que para cocinar según el método tradicional (con el cazo al fuego y sin tapa) con lo que, de paso, se ahorra mucho combustible.
Personalmente, creo que las raciones que venden para montaña son ridículas. Yo necesito dos y, si el viaje es largo, hasta con eso me quedo con hambre.
Como todo, tanto en calidad como en cantidad, se trata de probarlo uno mismo.