Perdiguero por Lliterola
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Llegando a la zona de la cabaña de Lliterola el sábado por la tarde.
Pese a estar la cabaña vacía, nos instalamos en nuestra tienda. La cabaña es apenas para cuatro personas, y bien avenidas...
La penumbra del atardecer se va desplomando sobre las Maladetas.
5:30 del domingo, dedicados al desayuno...
El alba por encima de Aneto y Maladetas, cuando llevamos ya un buen rato de remontada.
Nos aproximamos al engorjado de la parte alta de Lliterola, en cuyo fondo se levanta nuestra montaña.
Allí está todo el potente lomo oriental del Perdiguero. No voy muy fino y se me antoja tan lejos...
Vamos recorriendo esta cuenca escondida, al pie del vertiginoso flanco norte del Perdigueret.
Y hay que ir saliendo de ella. Tenemos el primer contacto con el sol.
Tramos empinados pero con una nieve estupenda para cramponear con seguridad y sin dejarse los hígados.
Al fondo en el centro el Collado Obago, y a la izquierda el Perdigueret.
Estamos casi en la boca de la amplia cuenca superior. Esto es lo que queda a nuestra espalda.
A partir de aquí viene lo más duro, porque son pendientes sostenidas y duras que miran a nordeste, donde hay más nieve sin transformar de las últimas nevadas.
Sobre el gran ibón de Lliterola, asoman la Tusse de Remuñe en el centro, y los Cabrioules a la izquierda.
El trabajo de Pep en esta remontada es esencial, porque yo voy francamente trabado...
Lo que va quedando hacia el este-sudeste.
Y por fin alcanzamos el filo del lomo oriental del pico. A la izquierda asoma el Posets.
Aquí lo tenemos más de cerca.
Aquí estoy yo, recuperándome un poco de la última hora y pico de ascensión, la más dura.
Pep, el motor de esta ascensión.
Pep sigue delante en esta remontada final anterior al sector más horizontal del lomo cimero.
El terreno por el que vamos subiendo.
En el principio del lomo cimero, me veo con ánimos de relevar a Pep, que se ha comido lo más duro de la remontada. Aquí estoy yo, en una imagen casual o deliberada, pero muy fashion....jajaja
La cima al fondo de este lomo final.
Y lo que vamos dejando atrás.
Magnífica la pirámide final de la montaña.
Pep tomado desde la cima, a las 12:30. He llegado antes que él porque he trabajado mucho menos...
Un detalle de las cornisas hacia el norte.
Hacie el norte, Quayrat y el valle de Espingo. Es llamativa la escasez de nieve en vertiente norte.
Noroeste: Spijeoles, Gourdon...
Oeste: Gourgs Blancs, La Baquo, al fondo Bachimala, Perdido, Suelza...
Sudoeste: Posets, siempre Posets...
Sudeste: el valle de Estós a nuestros pies.
Nordeste: Crabiolues y Maupas...
El humeante hombre de las nieves, como diría Ram, jajaja....
Una licencia fotográfica con mi adorado Posets al fondo...
Volviendo ya, por la parte más afilada del lomo cimero, en la zona del Hito de Perdiguero.
Ahí delante aparece un montañero, la única persona que vemos en todo el día, que está subiendo: según nos dice, está pulverizando nuestros tiempos de ascenso...
Bajando ya desde el lomo cimero hacia la cuenca lacustre.
Perdiguero con una luz muy distinta a la de la mañana.
Y ya en la zona media del valle de Lliterola. El estado de la nieve nos obliga aquí a substituir los crampones por las raquetas.
Jajaja, otra vez el humeante hombre de las nieves, acercándose peligrosamente a lugares habitados...